miércoles, 19 de marzo de 2014

Historia de la Anestesia: La anestesia general inhalatoria


Anestesia inhalatoria     La enfermedad y el dolor han acompañado de siempre al hombre. El control del dolor ha sido un objetivo constante en la historia de la humanidad. A medida que avanzaba el conocimiento iban apareciendo un número creciente de procedimientos quirúrgicos para corregir un mayor número de padecimientos, pero el dolor que experimentaba el enfermo suponía una barrera muchas veces difícil de superar. Se llamó anestesia al conjunto de técnicas encaminadas al control del dolor en pacientes sometidos a cirugía. El término deriva del vocablo griego a aisthesis, definiéndose como la privación total o parcial de la sensibilidad producida por causas patológicas o provocada con finalidad médica.

          Las infecciones y el insoportable dolor que tenían que padecer los pacientes tenía estancado el desarrollo de la cirugía. Se puede decir, sin ninguna duda, que el descubrimiento de la anestesia quirúrgica fue uno de los hallazgos más espectaculares y trascendentales en la historia de la medicina en el siglo XIX, después de la famosa demostración de William Morton, el 16 de Octubre de 1846, en el anfiteatro auditorio del Hospital General de Massachusetts de Boston, compitiendo en importancia con las investigaciones definitivas para controlar la infección desarrolladas por el biólogo francés Louis Pasteur y el cirujano inglés Joseph Lister. La introducción de la anestesia logró hacer avanzar espectacularmente la cirugía, y contribuyó taxativamente a mejorar las expectativas de curación de muchas enfermedades y la mejora del bienestar de la humanidad.

lunes, 10 de junio de 2013

10 Meeting de la ESOU-EAU. Roma, 18 al 20 de enero de 2013

     Los pasados días 18 al 20 de enero de 2013 se celebró en Roma el 10º Meeting Anual de la Sección de Oncología (ESOU) de la Asociación Europea de Urología, con sede en el Sheraton Congress Centre y asistencia de más de 800 congresistas provenientes de unos 50 países distintos. La organización estuvo a cargo del Prof. Maurizio Brausi, responsable de la ESOU, y el Prof. Vincenzo Altieri como presidente de la organización local. En la reunión se abordaron distintos aspectos sobre el diagnóstico y tratamiento del cáncer renal, prostático, vesical, de vías urinarias, testicular y de pene. También se celebró una nueva sesión STEPS, en la que participaron 15 jóvenes urólogos, desarrollándose una Mesa sobre cáncer de próstata dirigida por P. Hammerer, una sobre cáncer de vejiga dirigida por M. Soloway y otra sobre cáncer de riñón dirigida por H. Van Poppel.

miércoles, 3 de abril de 2013

Real Colegio de Cirugía Médica de Santiago de Compostela (1799-1833). Fracaso del intento renovador de la cirugía en Galicia

     
Galicia siglo XIX
     Durante muchos siglos, las enseñanzas de la Cirugía quedaron excluidas de la educación universitaria por la valoración negativa del trabajo manual y de la técnica, catalogadas como tareas de rango inferior, siguiendo los designios de los valores marcados por las culturas clásicas. En consecuencia, la formación de los cirujanos quedó relegada al aprendizaje puramente artesanal. No obstante, esta situación va a cambiar radicalmente en la segunda mitad del siglo XVIII donde van a producirse una serie de acontecimientos, políticos y militares, que harán transformar notablemente los sistemas de enseñanza de la Medicina y Cirugía en Europa, consiguiendo equiparar la profesión de cirujano con la de médico.
 
     La necesidad de disponer de cirujanos para la Armada y el Ejército, junto con el magnífico desarrollo que estaba experimentando la técnica quirúrgica, fue el detonante que favoreció el comienzo de la reforma. Las distintas guerras mantenidas por España, en aquella época, precisaron del establecimiento de multitud de hospitales militares de campaña que requerían, a su vez, de abundante personal médico, muchos de ellos sin la debida formación y graduación por la falta de la adecuación de medios y las rigideces del sistema de enseñanza imperante en aquellos momentos en España. El problema surgió cuando, cesadas las hostilidades militares, aquel personal tenía que ser reconvertido a la práctica civil, con la consiguiente complejidad que suponía esta incorporación, sin existir un procedimiento de homologación para el ejercicio profesional.

miércoles, 27 de marzo de 2013

III Curso de los Grupos de Trabajo de la AEU. Madrid, 15 al 17 de enero de 2013


     Los pasados días 15, 16 y 17 de enero se celebró en Madrid el III Curso de los Grupos de Trabajo de la Asociación Española de Urología, con sede en el Hotel Meliá Castilla. Los Grupos de Trabajo organizadores fueron el de Litiasis (coordinador Dr. Carlos Reina), Endourología, Laparoscopia y Robótica (coordinador Dr. José Luis Álvarez-Ossorio) y Urología Oncológica (coordinador Dr. Miguel Unda). Los hospitales participantes para la emisión de las cirugías en directo fueron el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y el Hospital Universitario Vall d’Hebrón de Barcelona. Fueron asistentes el Presidente de la AEU, Dr. Humberto Villavicencio, y el Vocal de Actividades Científicas, Dr. José Manuel Cózar.

martes, 30 de octubre de 2012

La creación de las Academias de Medicina en España

     Durante el siglo XVIII se va a producir un profundo debate sobre la renovación que es preciso acometer en todos los ámbitos de la medicina, enseñanza y ejercicio profesional. Las universidades no estaban en condiciones de asumir las exigencias del nuevo pensamiento ilustrado. Como reacción a ello, los médicos partidarios de esta renovación se van a reunir para debatir en tertulias abiertas que pronto derivarán en sociedades o academias. Aunque ya con anterioridad se habían creado en Italia las primeras, como la Academia de los Secretos de la Naturaleza de Nápoles en 1580, la Academia de Los Linces de Roma en 1603 y la Academia de Florencia en 1657, a las que siguieron la Royal Society de Londres en 1662 y la Academia de las Ciencias de Paris en 1666; no será hasta el siglo XVIII en donde se produzca la eclosión del nacimiento de nuevas academias por toda Europa. Uno de sus mayores cometidos será promover la investigación y la divulgación del conocimiento entre la comunidad científica.

     En España, a comienzos del siglo eran conocidas las tertulias realizadas en casa del Marqués de Mondéjar, del conde de Salvatierra, del duque de Montellano o del conde de Montehermoso. Sevilla y Madrid van a ser puntos de referencia de este fenómeno, de donde van a surgir las primeras academias. Estas instituciones tenían inicialmente un carácter exclusivamente privado, y estaban compuestas por individuos independientes de la universidad que, fuera del ámbito de lo oficial y burocrático, estaban en sincronía con la realidad social y científica del resto de Europa. Más adelante solicitaron el reconocimiento Real y alcanzaron así su legalización, convirtiéndose en lugares de discusión y enseñanza auténticamente ilustrados, que difundían una ciencia sin las rigideces de la enseñanza oficial. Serán muy bien recibidas por los defensores del nuevo pensamiento, y así el mismo Padre Feijoo se felicita por su creación y las actividades que desarrollan, en la creencia de que aportarán mejoras y avances notables en la medicina.

domingo, 28 de octubre de 2012

LXXVII Congreso Nacional de la Asociación Española de Urología. Vigo, 13 al 16 de junio de 2012

 
     Los pasados días del 13 al 16 de junio de 2012 se celebró en Vigo el LXXVII Congreso Nacional de Urología. La organización del evento tuvo como máximos responsables al Dr. Francisco Sabell Salgués, presidente del Comité Organizador Local, y al Dr. Humberto Villavicencio Mavric, presidente de la Asociación Española de Urología. Las sesiones se desarrollaron en el Palacio de Congresos Mar de Vigo, de reciente edificación, que sirvió de excelente marco para la celebración por sus adecuadas instalaciones y su buena situación, próximo al centro de la ciudad. El número de congresistas asistentes estuvo a un altísimo nivel.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Aportaciones de autores españoles a las enfermedades venéreas durante el siglo XVIII

España siglo XVIII

     En el siglo XVIII, la gonorrea y la sífilis seguían aunadas bajo el mismo origen etiológico, y no se avanzó para reconocer su diversidad, etiológica y terapéutica. Algunos consideraban la gonorrea como una simple manifestación sintomática dentro del morbo gálico. Sin embargo, sí se produjo un cambio conceptual, desechándose la teoría de los humores y dando paso a la etiología yatroquímica que habla del ácido volátil corrosivo o fermento. No hubo criterio unánime sobre el discutido origen americano o europeo de la enfermedad. La tesis europea se apoyaba en el paleodiagnóstico de algunas enfermedades descritas en textos medievales, otros defendían la identidad específica entre los efectos venéreos y la lepra de los árabes, y los menos en la tesis americana, según la cual los españoles la trajeron supuestamente de América, donde era endémica, provocando el contagio a los italianos, durante el asedio a Nápoles, de éstos a los franceses y así pasó a toda Europa. Por ello también se llamó mal español, mal italiano o mal francés. Algunos autores dejan entrever que la lúes fuese provocada por pequeños animalucos vivientes. Lo que si estaba claro era que el contagio era exclusivamente interhumano. 

     En cuanto a la terapéutica no se producen notables avances, se siguen recomendando terapias ya utilizadas desde centurias precedentes, como el mercurio, guayaco o palo santo y azufre, zarzaparrilla y la raíz de quina china. El tratamiento principal será a base de mercurio, y la máxima discusión será elegir el método más conveniente para su administración, con el fin de conseguir la máxima eficacia terapéutica con el menor número de complicaciones. Jean Astruc, profesor del Real Colegio de Francia, publicó en 1736 la obra De morbis venereis que se convirtió en el texto de referencia sobre enfermedades venéreas durante todo el siglo. Este autor aconsejaba la aplicación de frotaciones mercuriales con el ungüento napolitano, pero tenía el inconveniente de que duraba largo tiempo, era engorroso, sucio, y estaba plagado de efectos secundarios como estomatitis, caída de dientes, diarreas y, en el mejor de los casos, babeo intenso. Por ello se introducen nuevas formas de administración como tisana de los caribes, agua de hipocrenne, bálsamo solar, agua astral, chocolat verolique, etc. con mayor o menor aceptación. John Hunter recomendaba ungüento mercurial para la mujer e inyecciones mercuriales para el hombre. También realizaba tratamiento local con cauterización y escisión de los chancros. Además prescribía la aplicación de fricciones mercuriales especialmente para los niños, mujeres y nodrizas. Se intentó la vacunación para la sífilis, después del éxito conseguido por Jenner para la viruela, pero desgraciadamente fracasó.

viernes, 19 de octubre de 2012

9 Meeting de la ESOU-EAU. Hamburgo, 20 al 21 Abril de 2012

     Los pasados días 20, 21 y 22 de abril se celebró la 9ª Reunión de la Sección de Urología Oncológica de la EAU (ESOU) en Hamburgo (Alemania), con sede en el salón de actos del Grand Hotel Elysée Hamburg. La organización corrió a cargo del Prof. Maurizio Brausi (Modena-Italia) y del Prof. Gerald Mickisch (Bremen-Alemania) y contó con la asistencia de unos 800 participantes. 

     Fueron expuestos temas sobre el cáncer de próstata, de urotelio, renal, testicular y de pene por distintos panelistas venidos de distintos países europeos y algunos de Norteamérica.

martes, 25 de septiembre de 2012

Medicina y Cirugía en España en el siglo XVIII. Patología urogenital

España siglo XVIII

     El siglo XVIII comienza para España en una situación de declive y degradación en todos los órdenes. El imperio español que solamente un siglo antes imponía sus deseos a no pocos pueblos europeos, ahora era una simple sombra de lo que había sido. También el optimismo de los españoles había entrado en bancarrota en los últimos días de la Casa de Austria. Con el fallecimiento del rey Carlos II en el año 1700 se produce el cambio de dinastía monárquica que, después de una enconada lucha entre distintas facciones del poder, va a recaer sobre la Casa de Borbón francesa en la persona de Felipe de Anjou, nieto del rey de Francia Luis XIV. 

     En un principio, el nuevo monarca, denominado Felipe V, va a suponer un soplo de esperanza en el entonces abatido pueblo español. El hecho de pertenecer a la dinastía reinante en Francia, el estado más poderoso del continente por entonces, parecía garantizar la estabilidad, el progreso y la integridad de todos los territorios que seguían siendo muy numerosos contando las posesiones en Europa y los territorios americanos de ultramar. Sin embargo, los sucesos posteriores iban a demostrar que esta garantía no era suficiente. La estabilidad pretendida se vio comprometida por el estallido de la guerra de Sucesión que, además de su carácter internacional, pasó a ser una contienda civil. El pacto de Utrecht en 1713 puso fin a esta guerra con importantes pérdidas territoriales para España, aunque se consiguió mantener la cohesión de los territorios de la península ibérica.

sábado, 14 de julio de 2012

XXIII Reunión Nacional de los Grupos de Litiasis y de Endourología, Laparoscopia y Robótica. Valladolid, 8 al 9 de marzo de 2012


     Los pasados días 8 y 9 de marzo de 2012 se celebró en Valladolid la XXIII Reunión Nacional de los Grupos de Litiasis y de Endourología, Laparoscopia y Robótica con sede en el AC Hotel Palacio Santa Ana, antiguo convento de la Orden de los Jerónimos construido en el siglo XVIII, y que contó con la presencia de una cifra superior a 400 asistentes. La organización estuvo a cargo del Dr. Amón (Hospital Universitario Río-Hortega de Valladolid) y los coordinadores nacionales de Litiasis (Dr. Galán) y Endourología, Laparoscopia y Robótica (Dr. Serrano).
     En el apartado del Rincón del Residente intervinieron los Dres. Ciudin, Casas y Simón. Se abordó el tratamiento del cólico renal, indicando la derivación urinaria (nefrostomía percutánea o catéter ureteral doble-J) cuando la litiasis se asocia a obstrucción de la vía significativa y/o presencia de infección urinaria concomitante. La litotricia extracorpórea y la cirugía endourológica actualmente no son técnicas de tratamiento inicial del cálculo en obstrucción aguda sino que deben ser consideradas con posterioridad a la estabilización clínica del paciente.

sábado, 3 de septiembre de 2011

La Medicina y la Cirugía en el siglo XVIII


Siglo XVIII     El siglo XVIII es también conocido como el siglo de la Ilustración o de las luces porque surgió en Europa un movimiento de corte humanístico que tenía como finalidad ofrecer el bienestar de la población, aplicando la razón con independencia crítica de la historia. El sujeto debía tomar conciencia de los aciertos y torpezas de la humanidad. Para el filósofo Kant, había llegado el momento en que “la humanidad debía abandonar su minoría de edad”. La razón pasaba a ser la facultad esencial del hombre, de forma que suponía la medida de todas las acciones humanas y del modo de vida. Por vías racionales podían deducirse los cánones para dar al hombre y a la sociedad una organización digna y feliz. Los ilustrados veían en el conocimiento y dominio de la naturaleza la tarea fundamental del hombre. La ciencias eran altamente valoradas, pero no tanto las ciencias puras como las aplicadas.

     La Ilustración involucra todos los aspectos de la vida cultural, y durante este período surgen multitud de proyectos conducentes al desarrollo del individuo y la sociedad misma. En Francia nace el enciclopedismo y en Inglaterra se fundan los primeros clubes. Pero, como todo humanismo, fue un movimiento elitista. Para los Estados, este nuevo ideal se convierte en el despotismo ilustrado, aquella que pregona “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Sin duda va a suponer todo un acontecimiento revolucionario pero una revolución dirigida desde arriba, es decir, por la nobleza y la aristocracia que detentan el poder absoluto.

jueves, 16 de junio de 2011

Prostatitis. Formas de presentación clínica

Prostatitis     La prostatitis es una enfermedad de prevalencia alta, carácter multifactorial, de etiopatogenia no suficientemente conocida, sintomatología muy disconfortante, diagnóstico incierto y tratamiento dificultado. Se refiere una prevalencia en la población de varones del 10%, con mayor afectación por debajo de los 50 años (un 11,5%) que por encima de esta edad (un 8,5%). Dentro de las consultas de Urología representa el 8%, lo que supone el primer motivo de consulta para los varones de edad inferior a 50 años, y el tercer motivo para los varones por encima de esta edad, después de la HBP y el cáncer de próstata. En las consultas de Atención Primaria alcanza el 1% de todos los pacientes atendidos.

     El Instituto Nacional de la Salud de EEUU (NIH) promovió en 1995 la clasificación de las prostatitis en cuatro categorías, siendo actualmente la más aceptada. Tipo I. Prostatitis aguda bacteriana: Es la infección aguda de la próstata. Tipo II. Prostatitis crónica bacteriana: Es la infección recurrente de la próstata. Tipo III. Prostatitis crónica abacteriana (también denominada Síndrome de dolor pelviano crónico): No existe infección clínica ni analíticamente demostrable. Este tipo se subdivide en otros dos, en relación con la presencia de alteraciones en las secreciones prostáticas: Tipo IIIa (Prostatitis crónica abacteriana inflamatoria) que se caracteriza por la presencia de leucocitos en el semen, secreción prostática o en la orina emitida después del masaje prostático, pero sin la presencia de bacterias. Tipo IIIb (Prostatitis crónica abacteriana no inflamatoria) donde no existe evidencia de inflamación en estas secreciones. Tipo IV. Prostatitis crónica asintomática: No existe sintomatología pero se observan leucocitos en las secreciones prostáticas o en el tejido prostático. Este tipo se detecta por cirugía o biopsia de próstata realizada por otro motivo.

viernes, 29 de abril de 2011

Centenario de la Asociación Española de Urología (1911-2011). Acto Institucional, Madrid 15 de abril de 2011

     El pasado día 15 de abril de 2011 se celebró en Madrid el Acto Institucional Conmemorativo del Centenario de la Asociación Española de Urología en la sala de juntas de la Real Academia Nacional de Medicina. La mesa de presentación del acto estuvo compuesta por el Dr. Humberto Villavicencio, presidente de la AEU; Carlos Hernández, vicepresidente de la AEU; Dr. Jesús Catiñeiras, presidente de la FIU; y Dr. Manuel Escudero, contador de la Real Academia. Los ponentes fueron presentados por el Dr. Antonio Alcaraz, secretario general de la AEU. Tuvieron intervención oral, además de los integrantes de la mesa, los Dres. Emilio Maganto, fundador de la Oficina de Historia de la AEU, y José Antonio Martínez-Piñeiro, decano expresidente de la AEU. En sus locuciones todos los oradores hicieron referencia a distintos aspectos históricos de la AEU, desde su fundación hasta nuestros días.