La figura del médico observando el frasco con orina acabaría convirtiéndose en un símbolo genuino del arte médico. Las abundantes ilustraciones y dibujos sobre el tema que aparecen en distintos manuscritos y libros medievales darán paso a un mayor grado de sofisticación y estilismo artístico, en especial en la pintura neerlandesa y flamenca del siglo XVII, en donde se concentra el mayor número de pinturas realizadas con escenas de médicos practicando la uroscopia, una tradición artística pictórica que progresivamente acabó diluyéndose en el siglo XIX. Resulta llamativo que esta escena haya tenido un tratamiento artístico tan amplio en el mundo occidental ya que la orina, al igual que otros fluidos corporales, no parecía ser un objetivo de interés para el artista, al ser considerado como vulgar y, en cierto modo, repulsivo.
lunes, 4 de mayo de 2026
La uroscopia en el arte
La uroscopia, aquella práctica milenaria de la medicina consistente en el estudio de las características físicas de la orina del paciente en busca de indicios de enfermedad, alcanzó tal relevancia como método de diagnóstico médico que acabó erigiéndose en el rasgo distintivo de la profesión médica durante muchos siglos y, en consecuencia, se convirtió en un atrayente motivo de representación en las distintas disciplinas de expresión artística como dibujos, ilustraciones, grabados, pinturas, bajorrelieves, tallados y esculturas a lo largo de la época medieval, renacentista y barroca, especialmente en la Europa Occidental, coincidiendo con los períodos históricos de la mayor vigencia en el uso de esta técnica. Las obras artísticas inspiradas en la uroscopia pretenden capturar ese momento singular que retrata al médico en el mismo instante que va a emitir un juicio clínico, mediante la observación de la orina, ante la presencia de un paciente expectante y de quienes son testigos presenciales de la escena.
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